Un paseo por Cádiz: guía de viaje
La mejor manera de conocer una ciudad es atravesando sus callejuelas, admirando sus monumentos y plazas, visitando sus rincones y destapando todas las peculiaridades…. Podrás hacer eso hasta quedarte prendado de la belleza, el ambiente y la brisa marina que se respira en la ciudad de Cádiz.
Hay muchas historias de por qué se le llama a Cádiz la “tacita de plata”. Dicen que es porque, antiguamente, la gente salía tomar café a la calle con sus mejores tazas… también dicen que es por la forma de la bahía… lo de que sea de plata… unos dicen que es por el color del mar… otros dicen que una taza de plata vale más que cualquier otra, y que eso le da a Cádiz el valor que se merece… Sea como sea, este “mote” de la ciudad lleva utilizándose más de 200 años… nadie sabe exactamente el porqué…
Las mañanas de Cádiz pueden comenzar por ejemplo con un paseíto… el paseo marítimo de la Bahía de la Caleta es donde, en la época estival, los vecinos de Cádiz transforman cualquier día en una fiesta. No sería raro ver a las mujeres jugando al bingo entre las olas y la arena. Caminando por la zona, no se puede pasar por alto la visita al espléndido Castillo de Santa Catalina, un monumento histórico que te transporta a épocas lejanas. Échale un ojo también por supuesto a las dos Catedrales de Cádiz… Sí, dos. Tienen una vieja y una nueva.
A la entrada de la tarde, una parada para un aperitivito en el Hotel Parador**** es una excelente idea. Probar alguno de los vinos de la tierra con unas almendritas saladas o con las salazones de pescado típicas de la provincia te introducirá en el auténtico sabor de Cádiz. Este lugar se encuentra cercano al Parque de los Genoveses, un frondoso entorno en el que multitud de plantas de diferentes orígenes residen en un medio de temperaturas ideales. Ahí nos encontramos en la Barraca de Cádiz desde conde se puede apreciar una vista clara y brillante de la Bahía de Rota.
Después de dar una vuelta como ésta, es buena recomendación ir a comer al restaurante La Cruz Blanca por varias razones: a) raciones generosas b) de calidad indiscutible c) a un precio bastante asequible y d) en un ambiente señorial. ¿Qué más se puede pedir? Seguir la ruta de la Tapa Cai permite probar distintas tapas originales y a cada cual más rica. Aquí, en el Barrio de la Viña, el arte, lo peculiar y lo puro de Cádiz da muestra de lo especial de esta ciudad sin posible crecimiento geográfico pero con infinitud de ventajas. Es la decadencia de algunos edificios y casas, la humedad, el salitre y en ocasiones la nostalgia por la dejadez lo que provoca que este barrio tan especial sea el elemento siempre presente en los Carnavales de Cádiz, de los que, no os preocupéis, hablaremos más abajo…

La noche en Cádiz mantiene el humor y la marcha en muchos bares y por supuesto también por la calle. Todas y cada una de las plazas de Cádiz son testigo de reuniones de amigos, conversaciones y chistes. La Plaza Mina y la Plaza de España destacan por su importancia y magnificencia y son sin duda también centro de la fiesta durante los Carnavales. La gente suele estar en la calle, y es que la temperatura, la gente y el ambiente invitan a ello.
Porque eso sí, Cádiz y los gaditanos tienen mucha fiesta, sea en fecha importante o no. Fechas señaladas son por ejemplo el Trofeo Ramón de Carranza, que tiene lugar con motivo del partido de pretemporada del Cádiz Fútbol Club, equipo que presume de una de las aficiones más apasionadas del mundo mundial. En esta fecha, gane o pierda el Cádiz, miles de gaditanos se reúnen en la playa para hacer barbacoas, beber, comer, cantar, socializarse y divertirse… Vamos, lo que hace normalmente un gaditano. Además, la fiesta del Boquerón, la Erizá de Cádiz y su Semana Santa mantienen el calendario de actividades de la ciudad muy apretado y alegre.
Esto sin contar, por supuesto, la mayor fiesta de Cádiz y según yo, la mayor fiesta de España: Los Carnavales. Y los pongo con mayúsculas porque la fiesta lo merece. Durante casi el mes entero de febrero, Cádiz se dibuja dos puntos rojos en la cara y se llenan de gente sus calles, sus plazas… es sin duda la fiesta por antonomasia, cuyo epicentro es el antiguo teatro Manuel de Falla. Aquí miles de personas se concentran para asistir al acontecimiento más importante del año, donde chirigotas, cuartetos, coros y comparsas compiten por ser los más originales, divertidos o emocionantes. Lo bueno es que en Cádiz lo importante no es ganar, sino pasárselo bien… Gente de todo el mundo conoce los carnavales de Cádiz, y gente de todo el mundo los disfruta y les encanta. Si hubiera una fiesta en España que yo tuviera que recomendar, sería sin duda ésta.
Al visitar Cádiz encontrarás, como ya he dicho alguna vez, la gente más simpática de España, gente divertida, vividora y carismática, déjate abrazar por su acogedor humor y descubre el purismo y el arte de un pueblo pescador y artillero que posee tres de los mejores placeres: el sol, la risa y la mesa.

